Rozalén, Tarque y Celtas Cortos sellan un cierre por todo lo alto para la 7ª edición del Iberia Festival

Rubén Pozo & Lichis, Serial Killerz y La Dstylería completaron el cartel de la segunda jornada de un festival que el día anterior se volcó con Los Zigarros, Mago de Oz, Los Barones, Trogloditas, José Antonio García y Los Marañones

Benidorm (Alicante), 13 de octubre.- Estaba llamada a ser una jornada grande. Y lo fue. El Iberia Festival vivió ayer el segundo episodio de esta séptima edición, que ha tenido el evento desde sus inicios y que cerraron por todo lo alto Rozalén, Tarque, Celtas Cortos, Rubén Pozo & Lichis, Serial Killerz y La Dstyleria. En la jornada inaugural había sido el turno de Mago de Oz –que como Rozalén cerró gira nacional en Benidorm-, Los Zigarros, Los Barones, Trogloditas, José Antonio García y Los Marañones.

La jornada del sábado arrancó con el ‘buenrollismo’ de La Dstyleria. Llegados desde Sevilla, su particular sonido con toques de ska, reggae, funk y, por supuesto, rock preparó al público para una tarde-noche que ya se antojaba potente. Con ‘Así se escriben los cuentos’, ‘Contrapunto’ o ‘Mi Barquita’ –single con el que ha colaborado el líder de Celtas Cortos, Jesús Cifuentes- empezaron diez horas de música que no defraudaron.

La ‘pareja’ Rubén Pozo y Lichis llegó al Iberia apenas 24 horas después del lanzamiento de su último EP ‘Mesa para dos’, resultado de la gira compartida con la que se echaron a la carretera a principios de año. Sonaron en Benidorm temas cocinados en este proyecto conjunto, como ‘Trompas de Eustaquio’ y ‘Mesa para dos’, y otros de sus carreras en solitario como ‘Tinkywinky’, en un concierto que ‘in crescendo’.

Energía pura. Eso fue Tarque desde el minuto uno, desde que empezaron a sonar los acordes de ‘Ahora y en la hora’. Y la potencia se mantuvo durante los 90 minutos que estuvo sobre el escenario acompañado de la Asociación del Riff, recorriendo uno a uno los temas de su primer trabajo en solitario, como ‘Bailo’, ‘Juicio Final’ –con videoclip recién estrenado-, ‘Electroshock’ o ‘Heartbreaker’. Rock en estado puro.

Con Rozalén llegó la alegría. En su última actuación después de dos años de gira, la artista prometió dejarse “los restos” en Benidorm y lo cumplió. Y el público que llenaba el auditorio Julio Iglesias le correspondió coreando uno a uno todos los temas del repertorio, interpretados con ese cantar y ese sentimiento 100% Rozalén. ‘Vivir’, ’80 veces’, ‘Comiéndote a besos’ y ‘Girasoles’ desplegaron positivismo; y ‘La puerta violeta’ removió, una vez más, conciencias.

Las buenas vibraciones siguieron con Celtas Cortos; una actuación que reservaba un regalo inesperado para el público: la irrupción de nuevo de Rozalén en escena para interpretar al alimón con Jesús Cifuentes ‘La senda del tiempo’. La banda vallisoletana repasó su amplia discografía, rescatando algunos de sus temas con influencias ‘ska’ y cubriendo todas las expectativas clásicos como ’20 de abril’, ‘Tranquilo majete’, ‘El emigrante’ o ‘No nos podrán parar’.

El remate a una jornada grande lo puso Serial Killerz, una propuesta inédita hasta ahora en el Iberia que dejó casi sin aliento a los asistentes que se resistían a despedirse del festival. En un tándem perfecto de dj y batería, sonaron temas míticos de la historia reciente y no tan reciente del rock firmados por AC/DC, Ramones, The Killers, Foo Fighters, Nirvana u Oasis.

Terminaba así un Iberia Festival que ya piensa en su versión 8.0

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