Los dos episodios “extraños” de Ana Julia Quezada con Gabriel Cruz

El abogado de los padres de Gabriel sospecha que Ana Julia trató de envenenar al niño y la abuela con plantas venenosas

Francisco Torres, el penalista de Almería contratado por los padres de Gabriel para lograr que Ana Julia Quezada sea condenada a la prisión permanente revisable, volvió a demostrar ayer sus dotes ante el jurado. Sin papeles, sin guion, pese a que la acusada le advirtió que no iba a responderle, quiso formular dos preguntas y dejarlas en el aire. Una hacía referencia a el hacha y la pala que utilizó la acusada para ocultar el cadáver y que, según el letrado, Ana Julia trasladó aquel mismo día a la finca de Rodalquilar y quién sabe “si el pequeño Gabriel le ayudó a bajarlas del coche”.

La siguiente pregunta aun fue mucho más inquietante. El letrado preguntó directamente si intentó antes envenenar a Gabriel. Se refirió a dos “extraños” episodios en los que el niño tuvo que ser llevado al médico por su madre, tras estar con su padre, por diarreas y dolor abdominal que en urgencias no supieron determinar el origen. Ese malestar coincidió también con un cuadro parecido de la abuela Carmen.

Con plantas venenosas
El abogado de los padres de Gabriel sospecha que Ana Julia trató de envenenar al niño y la abuela

El letrado sostiene, y en ello trabajará las próximas sesiones del juicio, que las consultas que Ana Julia hacía a webs de plantas venenosas no eran para fabricarse mascarillas de belleza, como aseguró ayer la acusada, sino que las usó en los batidos que en algún momento dio de beber al niño y a su abuela. De esos episodios médicos dio cuenta también el psicólogo Francisco Martín Murcia que además de tratar desde hacía tiempo a Patricia, aconsejó a los padres que Gabriel fuera asistido por una psicóloga infantil porque llevaba un par de meses con episodios de angustia y miedo relacionados con la pareja de su padre.

El psicólogo describió a Gabriel como un niño especialmente correcto y sensible para su corta edad, de una gran nobleza y estructura moral muy asentada. Por videoconferencia desde los juzgados de Burgos declaró también Judith, la hija de Ana Julia, que antes de empezar pidió no ver la cara a su madre.

Ana Julia Quezada ha roto a llorar varias veces durante el juicio
Ana Julia Quezada ha roto a llorar varias veces durante el juicio (EP)
La acusada miraba embelasada a su hija, secándose constantemente las lágrimas, mientras la joven explicaba que nunca tuvo una relación estrecha con su madre pero que ante aquella desgracia, cuando ella la telefoneó porque había desaparecido Gabriel, aunque no le conocía, no dudó en ir a Almería a ayudar a su madre. “No sé si mi madre quiso que fuera para utilizarme, yo sé que fui de corazón”, dijo rompiendo a llorar. “No he vuelto a ver a mi madre. No quiero. No me hace nada bien”, concluyó.

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